Dra. Anke Kaulard
¿Qué ocurre cuando un sueño emprendedor se vuelve más silencioso y, aun así, permanece?
La Historia
Perú, el cacao y el camino de una fundadora en la diáspora dan forma a esta historia; y precisamente de ello habla la Dra. Anke Kaulard en la Conferencia de Emprendedores Perú–Alemania, donde comparte sus experiencias y reflexiona sobre la realidad de perseguir los sueños empresariales paso a paso.

Dra. Kaulard, si tuviera que describir su historia, ¿dónde comienza?
En realidad comienza en Perú. Allí mi marido y yo vivimos, trabajamos y formamos una familia durante muchos años. Perú no es solo un país para nosotros, sino parte de nuestra vida cotidiana y de nuestra identidad. Cuando regresamos a Alemania, no queríamos perder esa conexión.
¿Cuál fue su visión empresarial original?
Mi sueño fue —y en el fondo sigue siéndolo— importar distintos productos de Perú y hacerlos accesibles aquí: artesanía, cacao, ropa. No de forma anónima, sino con una historia detrás. Quizás en un pequeño showroom donde se puedan ver, tocar y comprender los productos.
Hoy desarrolla su actividad de forma secundaria. ¿Por qué?
Lamentablemente, hemos comprobado que es muy difícil construir un proyecto de este tipo como actividad principal. La burocracia, el tiempo y los riesgos financieros nos obligaron a dar un paso atrás y a reorganizarlo todo como actividad secundaria. No fue fácil, pero sí necesario.
¿Cómo se afronta un retroceso así?
Se aprende humildad. Y paciencia. No todos los procesos de emprendimiento son lineales. A veces es importante reconocer que determinadas etapas de la vida exigen otras prioridades, como la familia o la investigación académica. El sueño no ha desaparecido, solo está en pausa.
¿Qué productos ocupan hoy el centro de su trabajo?
Trabajamos con distintos productos sostenibles de Perú que nos importan personalmente: pijamas y ropa de descanso elaboradas en Perú, joyería del Amazonas peruano, productos de Majambo y el chocolate para beber Pani Wayra destinada a ceremonias y encuentros de cacao.

¿Qué significado tiene para usted, en particular, el chocolate para ceremonias y encuentros de cacao?
Muchísimo. Para nosotros, el cacao no es simplemente un producto, sino un ritual, algo que conecta. Representa la atención plena, la comunidad y el origen. Queremos transmitir esa profundidad también aquí, en Alemania.
Pronto se mudarán. ¿Eso cambia su perspectiva?
Sí, de forma muy significativa. Nos mudamos a una casa grande junto a mis padres, aquí en la región de Eifel. Eso nos da un nuevo espacio, no solo físico, sino también mental. Tal vez algún día surja allí ese pequeño showroom con el que siempre he soñado.
¿Qué les diría a otros fundadores y fundadoras, especialmente en la diáspora?
Que está bien tomar caminos indirectos. Que no todo tiene que funcionar de inmediato. Y que uno puede permitirse adaptar los sueños sin renunciar a ellos.
¿Cómo ve hoy su papel entre Perú y Alemania?
Como un puente. Mi marido aporta la perspectiva peruana; yo, la alemana. Juntos intentamos crear algo honesto, aunque comience a pequeña escala.
Dra. Kaulard, muchas gracias por la entrevista.
Entrevista realizada por Holger Ehrsam, MBA, Fundador de Ehrsam Peru-Consult.

